Skip to content

Estudio

Arquitectura con oficio y mirada propia.

Moreno·Sosa es un estudio de arquitectura fundado por dos socios que combinan rigor técnico, sensibilidad por el lugar y una obsesión compartida por el detalle constructivo.

Fundadores

Pablo Moreno Chacón

Pablo Moreno Chacón

Arquitecto · Diseño y dirección de proyectos

  • Arquitecto chileno
  • Diplomado Gestión de Suelos (USS)
  • MAVIP — Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios

Arquitecto chileno cursando el Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios (MAVIP), con un Diplomado en Gestión de Suelos (USS), formación en Visualización Arquitectónica y Coordinación BIM. Ha realizado intercambios internacionales en México y una pasantía en la UPC de Barcelona. Se destaca por propuestas innovadoras y ajustadas a las necesidades de cada cliente, integrando tecnología en cada etapa del proceso de diseño.

Gabriela Sosa Huerta

Gabriela Sosa Huerta

Arquitecta · Administración y dirección de obra

  • Arquitecta mexicana
  • Residente en Chile
  • Gestión de obra y clientes

Arquitecta mexicana residente en Chile, cursando el Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios (MAVIP), con un Diplomado en Gestión de Suelos (USS). Cuenta con amplia experiencia en administración de obras en México y Chile, incluyendo su participación en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México. Persona organizada y orientada al detalle, gestiona de forma eficiente el avance de las obras, el control de contratos y la relación entre cliente y constructora, asegurando que cada proyecto se ejecute en tiempo y forma.

Filosofía

Filosofía

Creemos en una arquitectura que se escribe con el cliente y el territorio. Cada encargo parte de una conversación profunda sobre el modo de habitar, y termina en un proyecto afinado hasta el último detalle.

Qué hacemos

Qué hacemos

Desarrollamos proyectos integrales de arquitectura, remodelación, interiorismo y visualización 3D. Trabajamos en Chile y para clientes internacionales en formato remoto.

Empecemos a conversar →